La pandemia, un quiebre para Unión y Progreso: «Lo único que hacemos es pagar gastos»

Si bien el club continuó funcionando pese a la importante merma de socios, le resultó complicado afrontar inversiones en materia de infraestructura. «Solo hacemos reparaciones si tenemos ayudas especiales o subsidios», marcaron.

Como para la gran mayoría de los clubes de barrio, la pandemia golpeó duro al club Unión y Progreso de María Selva. Es que, con las restricciones que impedían la asistencia a la institución, los socios dejaron de abonar su cuota, representando un grave perjuicio. Con las habilitaciones, poco a poco fueron retornando. Sin embargo, la entidad aún no se recupera. Tal es así que el sueño del cerramiento de uno de las instalaciones deportivas que ostentan al aire libre continúa postergándose.

«Hasta fines de 2019 el club funcionó bastante bien: gran cantidad de socios, participantes, alquiler de la institución para eventos. Después de la pandemia hubo una caída muy grande de socios, la actividad prácticamente se cerró. A fines de año se acomodó un poco, se reincorporaron los socios. Pero, en general, siguió funcionando a pesar de todos los inconvenientes», marcó Néstor Rubens, tesorero de la institución.

Además, señaló que las refacciones solo las pudieron hacer con ayuda de subsidios. «Aprovechamos el 2020 y esta parte del 21 para hacer refacciones, por supuesto con ayuda de subsidios. Lo único que hacemos es pagar los gastos mínimos: el empleado y los gastos de funcionamiento. Reparaciones solo que tengamos ayudas especiales«.

Guillermo Di Salvatore es un socio histórico de la institución y lamenta cómo la asistencia a la institución fue mermando con el correr de los años. «Tuvo esplendores buenos y malos. La gente grande no viene, no sé por qué. Nosotros tenemos una peña los viernes. La única gente grande, que venimos a jugar al tenis y después a comer. Y después, a jugar por el postre. Veníamos pero mucha gente se fue, no sé por qué«.

Alicia Caferata, otra socia, marcó que el anhelo de la institución es «el cerramiento y el piso» de una estructura que tienen en el exterior. «El presupuesto llegó a esto. Lo recaudado post-pandemia es para el gasto y mantenimiento, para el empleado. Si no tenemos ayuda, esto no puede seguir. Todo lo que sea de alquiler, va a ser para esto. Siempre se apunta a que la familia venga, es una forma de que los chicos no estén en la calle y para que se integre«, añadió.

El tenis criollo, una forma de Unión

Pese a no estar en auge a nivel general, el tenis criollo cuenta con una buena cantidad de concurrentes en el club Unión y Progreso. Si bien los participantes reconocen las dificultades para participar en torneos nacionales, destacan los vínculos formados a partir del deporte. «Yo pude tener amigos, pude conocer personas que me enseñaron respeto. Cada uno tiene su forma especial de ver el tenis criollo: pueden venir y aprender», le contó Tomás a Telefe Santa Fe.

«Es algo que motiva a muchos a poder venir. Y también pueden conocer a otras perosnas de otros clubes en torneos. Las juntadas hacen que vos te conozcas más y así entablar una amistad», añadió. Finalmente, Nacho, amigo de Tomás, habló en la misma lógica. «Me hice amigos, mucha buena onda. Empecé a ser mejor«.

fuente: santafe.telefe.com

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