Crimen de Julio Cabal: prorrogaron por un año más la prisión preventiva para el imputado

La medida fue dispuesta por el juez penal Pablo Busaniche, que este jueves ordenó que Juan Cruz Gambini siga detenido hasta que la causa llegue a juicio. «Siento que esta persona es un peligro para la sociedad», dijo la madre de la víctima durante la audiencia.

Este jueves, en la sala 3 del subsuelo de tribunales, el juez penal Pablo Busaniche ordenó que Juan Cruz Gambini, imputado por el crimen del comerciante Julio Cabal ocurrido en 2019, permanezca detenido con prisión preventiva por un año más. La medida fue resuelta en una audiencia en donde la fiscal Ana Laura Gioria y la abogada querellante Vivian Galeano (del Centro de Asistencia Judicial) solicitaron que el acusado espere el juicio tras las rejas.

La resolución descartó a su vez la solicitud de la defensa de Gambini, a cargo de Luis Rittiner, quien cuestionó que a días de que se cumplan dos años de la detención preventiva de su pupilo la Fiscalía y la querella aún no presentaron la acusación para que el caso vaya a un debate oral y público.

La audiencia contó además con la palabra de Inés Massino, la madre del fallecido Cabal, quien previo al inicio de la discusión entre las partes estuvo en la sala y pidió al juez que aceptará el pedido de prórroga de la preventiva para Gambini. “Siento que esta persona es un peligro para la sociedad”, dijo en alusión al imputado.

Este viernes 17 de septiembre se cumplirán dos años del día en que Julio Cabal fue asesinado en su local de Urquiza al 2200 en horas del mediodía. En ese entonces, un delincuente irrumpió en el comercio y mediante el empleo de un arma de fuego exigió que se le entregara la recaudación del día. Cabal se resistió por lo que tras un forcejeo el ladrón gatilló el arma e hirió en la zona del corazón al muchacho de 29 años. Luego huyó del local.

Archivo. El día que Juan Cruz Gambini fue imputado en tribunales.

Archivo. El día que Juan Cruz Gambini fue imputado en tribunales.Maiquel Torcatt/ Aire Digital

Tres días después del hecho, los investigadores de la entonces Policía de Investigaciones (PDI) apresaron a Gambini, quien terminó vinculado a la causa tras un rompecabezas que comenzó a reconstruirse a partir de un testigo de identidad reservada y el cotejo de una serie de cámaras de seguridad.

Cuatro días después, el 24 de septiembre, el juez Octavio Silva resolvió finalmente dejar a Gambini con prisión preventiva tras considerar que existían elementos que permitían establecer un estado de sospecha sobre el acusado.

Desde entonces el principal sospechoso del crimen permanece detenido hasta tanto la causa llegue al juicio. Incluso, durante estos últimos dos años, cambió de defensa en tres oportunidades. Primero lo asistió la defensora pública, Magalí Mazza; después el penalista Héctor Tallarico; y ahora en la actualidad lo representa Luis Rittiner.

La boina: el peritaje central

Durante la audiencia de este viernes, la defensa de Gambini cuestionó que la acusación aún no fue presentada ni por Fiscalía ni por la querella. Sin embargo, tanto Gioria como Galeano, aclararon que la complejidad de la causa hizo que se demore el cierre de la investigación y su posterior elevación a juicio.

Por ejemplo, aclararon que por la pandemia se demoraron una serie de peritajes, como el cotejo de ADN de la boina que dejó el delincuente que ingresó al local de Cabal luego del homicidio. Dicho informe, fue recién recibido por la Fiscalía el pasado 23 de marzo y comprobó que los rastros genéticos son compatibles con los de Gambini.

«Almacén del Norte», el comercio donde ocurrió el asalto y muerte de Cabal.Maiquel Torcatt/ Aire Digital

Por otro lado, las acusadoras indicaron que la tardanza en presentar la acusación se debió también a que la Fiscalía y querella buscaron elementos que permitieran desmentir la hipótesis que supo construir, con otro abogado defensor, Gambini. Dicha hipótesis, se basó que el día del hecho estuvo en su casa comiendo ravioles.

La secuencia del crimen

La investigación tomó como punto de partida el testimonio de un testigo de identidad reservada que vio salir del local donde sucedió el robo letal a un hombre “robusto”, que vestía un buzo canguro negro y un pantalón azul, y el cual subió a una motocicleta color plateada por calle Salta en dirección al oeste. Aquel testigo, que se presentó de manera espontánea en sede judicial, permitió a los investigadores poder observar las cámaras de seguridad de la zona y así poder detectar un posible sospechoso.

Tras observar los registros de una cámara de la esquina de Mendoza y San José, los investigadores vieron que a las 13.15 pasó por esa zona de la ciudad un hombre a bordo de una motocicleta blanca con indumentaria similar a la que había indicado aquella persona que declaró ante la fiscal Gioria. No obstante, los pesquisas advirtieron que el motociclista llevaba puesta una gorra, lo cual iba a ser una pieza importante en la hipótesis del caso. Es que justamente 11 minutos después, a las 13.26, pasó por Salta y avenida Freyre un motociclista de las mismas características que el antes descripto, pero sin una gorra y a toda velocidad. Como escapando.

La gorra fue lo que permitió establecer a los investigadores un estado de sospecha sobre ese conductor de la moto, ya que en el interior de la fiambrería donde sucedió el asalto, los investigadores secuestraron un accesorio muy similar que se le había caído al ladrón.

En base a una serie de trabajos de inteligencia de los agentes de la ex PDI, la causa estableció que aquel conductor de la moto habría sido Juan Cruz Gambini, el cual fue capturado el 20 de septiembre cuando salía de una vivienda en la que residía. Llamativamente, fue apresado cuando intentaba subirse a una motocicleta blanca y muy semejante a la que notaron las cámaras de seguridad pública.

Pero no solo fue la moto lo que causó sospecha sobre Gambini en ese momento, sino que, tras su aprehensión el mismo tenía puesto un pantalón tipo jogging, con una línea blanca en el medio, tal como tenía puesto el conductor de la motocicleta. La indumentaria fue notada con mayor precisión por una serie de cámaras de seguridad privadas que fueron recolectadas a la lo largo de la investigación.

fuente: airedesantafe.com.ar

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