18 junio, 2021

Los exámenes de ADN comprometen aún más a los asesinos de Rocío Vera

Conferencia de prensa Los recientes resultados de los estudios científicos confirman la hipótesis del caso que lleva adelante el fiscal de Reconquista, Aldo Gerosa.

A casi diez meses del abuso sexual y femicidio de la adolescente Rocío Magalí Vera, cometido en manada en la ciudad de Reconquista, el fiscal de la causa, Aldo Gerosa, brindó una conferencia de prensa, en la que informó sobre los resultados del informe del Servicio de Genética Forense, el cual compromete seriamente a los principales acusados.

 

El encuentro llevado a cabo el pasado miércoles en el auditorio del Colegio de Abogados de la ciudad norteña, arrojó una serie de “conclusiones” que el Dr. Gerosa enumeró en siete puntos básicos.

 

En primer lugar, sostuvo que “la tesis de la fiscalía está científicamente acreditada en el caso de 3 de las 6 personas sospechadas”, (Leonardo y Juan Godoy, Carlos Altamirano, Pascual Fagundez, E.G. y L.V.) los dos últimos eran menores de edad al momento de ocurrido el hecho, el 12 de julio de 2020.

 

En segundo término, “la tesis de la fiscalía sobre la intervención de, al menos, un menor en el abuso sexual y el posterior homicidio se ha afirmado científicamente”, en referencia a Eduardo G.

 

“Aparecen los perfiles genéticos de la víctima y de 3 de los 6 sospechosos principales de ser autores del abuso sexual”, confirmó el Dr. Gerosa. Foto: Archivo El Litoral

 

Nuevos informes

 

También la afirmación “sobre la intervención de 4 mayores que mantenía entre sí una relación muy cercana, que otras evidencias los muestran presentes en horario nocturno en día del hecho en la llamada Despensa Santa Rita y que aparecen en otra causa que se formó contra los hermanos Godoy, ha aumentado su nivel de evidencias incriminatorias”.

 

Además, el fiscal Gerosa consideró que “el relato de uno de los menores es sincero y coincide con la evidencia material encontrada” por lo que ese testimonio “ha cobrado mayor fuerza”. Por contrapartida, las pruebas científicas permitieron comprobar -a criterio de la acusación- que “el otro menor involucrado ha sido mendaz en algunas de sus declaraciones y que solamente los datos que coinciden con el otro menor y los elementos objetivos colectados pueden ser tomados en cuenta”.

 

Por último, el funcionario fue categórico al sostener que “la evidencia hasta ahora colectada permite formar una hipótesis lo suficientemente fuerte como para acusar a las personas detenidas, pero por razones de seriedad en el trabajo, hasta no recibir los resultados faltantes, no se avanzará en ello, salvo circunstancias nuevas”.

 

Perfiles genéticos

 

Gerosa se explayó acerca del informe del Servicio de Genética Forense perteneciente al Laboratorio Forense Santa Fe, cuyas conclusiones refieren a la búsqueda “de perfiles genéticos dentro de restos de fluidos biológicos levantados en el lugar del hecho, al momento de descubrirse el cuerpo de la niña Rocío Magalí Vera, en ocasión de la autopsia y posteriormente en la inspección y reconstrucción parcial del hecho por la jueza de Menores de Reconquista”.

 

Tal como se describió, “el organismo técnico científico recibió 24 sobres con muestras, conteniendo hisopos con vestigios de fluidos biológicos, papel secante con muestras de sangre extraída a los sospechados, vellos púbicos, varios pelos con bulbo, pelos sin bulbo, un palo con un largo de 66 cm con un extremo quemado y otro no, diversas prendas de vestir y un par de zapatillas”.

 

La labor científica comenzó a mediados de diciembre de 2020 y sus resultados fueron entregados el 26 de marzo al fiscal, bajo la técnica analítica basada en la “extracción del ADN”, “la amplificación de los marcadores moleculares” y “la visualización de los alelos obtenidos”.

 

Despensa Santa Rita

 

Rocío Magalí Vera tenía 14 años cuando fue salvajemente asesinada, entre la 1:30 y las 2:00 de la madrugada del domingo 12 de julio de 2020, en una casa abandonada, conocida como ‘Despensa Santa Rita’, ubicada sobre la calle Interbarrial casi esquina calle 99 de Reconquista.

 

Según relató el investigador apenas conocido el hecho, “la víctima fue convencida de concurrir al lugar y, cuando ingresó, los imputados junto a dos menores de edad que también estaban presentes le dijeron que la iban a violar”. Gerosa añadió que “la niña se negó, comenzó a gritar e intentó resistirse, pero comenzó a ser golpeada y forzada para concretar el ataque sexual”.

 

“Los imputados y los menores de edad se pusieron de acuerdo para llevarla a un pastizal ubicado en un inmueble lindero, para lo cual cruzaron a la víctima por un tejido de alambre y la arrojaron en un montón de tierra y basura”, indicó Gerosa. “En ese lugar, la niña que aún continuaba con vida fue nuevamente abusada por los imputados”, subrayó el fiscal.

 

Gerosa concluyó que “los imputados buscaron una azada, volvieron al lugar, carpieron el suelo para disimilar las manchas de sangre que había en el lugar y empujaron el cuerpo casi totalmente desnudo varios metros para ocultarlo entre las malezas”.

 

Cambio de querella

 

Más allá del informe forense, el fiscal Aldo Gerosa confirmó a El Litoral que “lo único que ha cambiado en la causa es que la mamá de Rocío (Nilda Valenzuela) cambió de representación y ahora intervienen como querellantes las abogadas María Laura Tailleur y Mariana Cisera, del Centro de Asistencia Judicial (CAJ).

 

Asimismo, señaló que “el padre (Héctor Vera) ha desistido de la querella” y “las dos ONGs que habían intervenido también cambiaron de representación”.

 

En tanto, “una hermana de la víctima sigue bajo la representación de la Dra. Luciana González”.

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