23 junio, 2021

El referato en el camino de la mujer

Ser árbitros hoy….. Ser juez en la Liga Santafesina de Fútbol no es una tarea fácil, y menos siendo mujer. Soledad Hernández, hermana del también árbitro Juan Cruz, ha sabido abrirse paso en un deporte repleto de hombres, sorteando obstáculos e ignorando los insultos, las críticas y las miles de dificultades que aparecen en el trayecto de esta profesión que tanto le apasiona.

A base de sudor, sacrificio, criterio, competencia, instrucción, perseverancia y mucha calma, la árbitra santafesina tuvo sus primeros pasos en la Primera División de muy joven, a sus 22 años, en el año 2017. Ahora, ya con 26 y una amplia trayectoria en la máxima categoría del fútbol de Santa Fe, Soledad se siente preparada para dar un paso adelante en su carrera, en un futuro cercano.

 

En un mano a mano con El Litoral, la “Sole” comentó detalles de sus comienzos en este mundo del arbitraje, las dificultades que se presentaron en el camino, su presente en la Liga Santafesina y sus sueños y aspiraciones de cara a lo mucho que le queda por recorrer en su carrera.

 

-¿Cómo te vinculaste con el fútbol en un principio?

 

– Desde muy chica estuve vinculada a este deporte. Siempre jugaba a la pelota con mi hermano y sus amigos y me encantaba. En mi infancia era muy raro ver a una nena jugando al fútbol, nunca era el incentivo de los padres, nunca te iban a comprar una pelota siendo nena, y tampoco existía en los clubes el fútbol femenino. Ya un poco más de grande, me decidí y fui a Unión. Me anoté y jugué ahí.

 

-¿Cuándo decidiste convertirte en árbitro?

 

– Mi amiga Juliana Culioni, que jugaba conmigo en su momento, decidió irse al arbitraje, y un día que nos juntamos me trató de convencer de sumarme con ella. Tardé un año en decidirme, por el hecho de que no podía hacer las dos cosas, o jugaba o dirigía. Me convencí, jugué lo que quedaba del año y después me fui al arbitraje. Al día de hoy no me arrepiento para nada.

 

-¿Cómo fueron esos primeros pasos en el arbitraje?

 

– Teníamos entrenamiento 3 ó 4 días a la semana, tanto físico como técnico. Ya la primera clase supe que iba a ser muy difícil llegar a Primera, va a llevar tiempo. Pero ese era mi primer objetivo; llegar a dirigir Reserva y Primera División. Me llevó 4 años en conseguir el debut, fue algo progresivo, pasé por inferiores menores, mayores y después llegué, lo mismo que pasa con los jugadores. Es mérito del entrenamiento.

 

Hoy, como cada sábado, impartiendo justicia en los partidos destacados de la fecha. Foto: Gentileza

 

-¿Cómo es tu presente?

 

– Hoy en día sigo en la liga, pero con un poco más de anhelo de lograr más cosas por el hecho de que 2 años atrás, antes de la pandemia, con la última camada de los árbitros de liga nos recibimos de árbitros Nacionales. Esto te vincula más a AFA, te permite participar de Federales y demás, nos abre muchísimas puertas. Es la oportunidad de que nos vean más, generar alguna pasantía o hasta un contrato. Hay que tener paciencia, en el arbitraje las oportunidades no son muchas, y hay que saber aprovecharlas. Lamentablemente, si el día que te toca te ve alguien y tenés un mal partido, te bajan el pulgar y listo. Somos muchos que estamos para lo mismo.

 

-¿Alguna vez sufriste el hecho de ser mujer en una cancha?

 

– La verdad es que sí. Me ha pasado de llegar a mi casa con mucha impotencia, uno canaliza todo para sí mismo. Cuando vivía con mis papás, llegaba y me preguntaban “¿cómo te fue?” y lo primero que decís es “bien”, no me expresaba realmente, no le decía “mal, la verdad hoy el 5 me agotó”. No entraba en detalle, creo que es parte de la profesión, el jugador muchas veces también llega a su casa frustrado, es así.

 

-¿Disfrutás a la hora de dirigir?

 

– Sí, disfruto, pero con mucha responsabilidad. Hay partidos en los que no podés relajarte y disfrutar, sobre todo los de la B. siempre están los partidos en los que los jugadores y técnicos ayudan y podes disfrutar más, pero hay veces en las que no podes relajarte ni un minuto. Se disfruta mucho, pero siempre con responsabilidad.

 

-¿Qué opinas del incidente en el partido entre San Cristóbal y Ciclón Racing?

 

– Juan Cruz, mi hermano, me comentó sobre el partido y me dijo que me iba a mostrar la jugada. Sinceramente no vi nada todavía. Lo que creo es que ningún error arbitral avala a la agresión. Lo que hay que entender es que acá en la liga, si bien tenemos árbitros formados, somos todos amateurs. Nos equivocamos tanto como se equivoca el jugador. A veces es estresante que se critique todo. Los errores están hasta en las máximas categorías, con el VAR y todo. El error es parte del arbitraje y parte del juego en sí. Hay que tener autoridad, pero siempre marco la diferencia entre autoridad y autoritarismo, es fundamental.

 

-¿Dónde te ves en un futuro? ¿Cuál es tu sueño en esta profesión?

 

– Mi sueño siempre fue estar en unos Juegos Olímpicos, porque siempre estuve vinculada al deporte en general y siempre quise llegar a estar ahí. Ahora siendo árbitro, sé que se puede lograr pero que queda mucho camino por recorrer. Y a corto plazo, me gustaría mucho ser árbitro principal en un Federal.

 

-¿A quién agradecés de poder estar donde estás hoy?

 

– Sería muy egoísta si mencionara uno o dos solamente, es muy difícil. Yo creo que a todos los instructores que pasaron por el camino y los que todavía siguen pasando. Mis profesores en los cursos Pre Nacionales y Nacionales, todos sumaron a mi formación. Está en uno después seguir capacitándose, porque es constante.

 

Agradecemos la colaboración de Luciano Barroso.

Edición Impresa

El texto original de este artículo fue publicado en nuestra edición impresa.
Ediciones Anteriores | Edición Impresa