El río Paraná alcanzó la altura más baja de los últimos 72 años en el Puerto Santa Fe

Este martes el registro alcanzó los –0,19 metros. Superó la marca de 1969, cuando se midió –0,14 metros. Advierten que la bajante se agravará en las próximas dos o tres semanas.

El río Paraná alcanzó la altura más baja de los últimos 72 años en el Puerto Santa Fe

La bajante histórica del Paraná continúa ofreciendo postales inéditas de la laguna Setúbal. El río, a la altura del Puerto local que se muestra en baja desde más de un mes, midió este martes –0,19 metros, según la Prefectura Naval Argentina. Se trata de la altura más baja de este año y desde 1949, que midió –0,20 metros.

Desde el Instituto Nacional del Agua advierten que situación generada por la bajante extraordinaria del río Paraná se agravará en las próximas dos o tres semanas. Ayer, la altura del río en la ciudad de Santa Fe marcó –0,16 metros, medida que superó la marca de 1969 cuando alcanzó –0,14 metros. De todos modos, la menor cifra se registró en 1944 con –1,04 metros. Se trata del siglo pasado, cuando la composición de la cuenca del río Paraná era diferente.

Juan Borus, subgerente de Sistemas de Información y Alerta Hidrológica del Instituto Nacional del Agua (INA), dijo en LT8, sobre el actual panorama en torno a la cuenca del Paraná, en especial a las ciudades y localidades ubicadas en la ribera: «Estamos con una situación un poco engañosa. Por un lado, hubo algunas lluvias en las últimas semanas en lugares que permiten cierta estabilidad. O sea, la tendencia bajante no continuó en lo que hace al caudal que ingresa a territorio argentino. Pero eso es falso o imaginario, porque es un solo evento, no hay continuidad de lluvias», evaluó.

El especialista del INA precisó: «Esa situación se debe a la falta de lluvia por un lado y al hecho de que las reservas en los embalses que está promoviendo y produciendo esa falsa sensación de tranquilidad se van agotando. Lo vamos a sentir”. «Comparando la bajante de 1944, vamos a tener lecturas de menos de un metro, 1,20 o 1,30 por debajo del cero de escala», dijo.

Asimismo en diálogo con UNO a principio de mes adelantó: «El pronóstico es decididamente negativo, estamos teniendo reuniones y apoyo del Servicio Meteorológico permanente, y cada vez que tenemos un encuentro se confirman las expectativas malas. Eso nos ha llevado, para la toma de decisiones múltiples, alertar al Estado nacional y las provincias sobre aspectos de lo que hay que hacer. Hay definidos tres escenarios, que vamos a ajustando cada día. Es decir que no son pronósticos, son posibles evoluciones a largo plazo que van en principio hasta el 31 de diciembre de este año».

«De los tres escenarios uno es más optimista, otro no tanto y el último es el más pesimista. El escenario dos es el que se rige por una comparación, una similitud con el año 1944 (midió –1 metro), que es el año más bajo en la historia registrada del interior del río Paraná y en Santa Fe. El escenario 1 es más favorable, más positivo. Y el escenario 3, agrava el 2 en cierta medida. Se sigue permanentemente y se informa a Jefatura de Gabinete, a los ministerios al Sistema Nacional de Gestión Integral de Riesgos», agregó el especialista del INA.

Asimismo confirmó a este medio que se trata de la bajante más pronunciada de la historia en general, que se tenga registro. «En 2021 vamos a estar muy cerca de los valores de 1944. Más allá de esa medición, lo cierto es que se toma de a dos años. El 1944 y 1945 son los años más bajos, y 2020 y 2021 van a eso, a ser más bajos que esos años», apuntó. También adelantó que posiblemente la semana que viene se registren valores por debajo a los de 1969.

Y analizó: «Es muy difícil el análisis más allá de los tres meses, por la variabilidad climática. Pero en esta situación particular hay que tomar decisiones de largo plazo. El primer trimestre de 2022 no tiene muchas chances de ser mucho mejor, es decir, se tiene que normalizar la situación climática. Eso significa que empiecen las lluvias con mayor frecuencia», sostuvo Borus.

Una «aventura» letal: cruzar la laguna Setúbal

Cada vez que el río Paraná baja mucho, comienzan a aparecer fotos antiguas de 1944, 1969, 1970 o 1973 de antepasados santafesinos que cruzaron caminando la laguna Setúbal medio siglo atrás. O que pasaron una tarde entre los pilares del Puente Colgante y de algunos que hasta jugaron un picadito de fútbol donde hoy existe un canal con hasta 50 metros de profundidad en algunos sectores. El contraste entre lo viejo y lo nuevo sin dar a conocer la necesaria información sobre qué pasó entre el siglo pasado y este 2020 representa un peligro.

UNO Santa Fe buscó en abril de 2020 –cuando la altura marcó el metro, con pronósticos de bajar– a especialistas en el río para que expliquen sobre sus afluentes, sus formas, sus corrientes y su fondo. Luis Dopazo, responsable de hidrometeorología del Instituto Nacional del Agua en la región litoral (INA) y Carlos Ramonell, docente e investigador de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) , descartaron que se pueda volver a repetir, incluso aunque el río llegue a cero. Incluso Dopazo dijo: «Es muy peligroso, puede haber muertes», de intentar la «hazaña». Ya que el fondo de la laguna Setúbal hoy no es el mismo de hace 50 años.

De hecho el 17 de agosto del 2020 la ciudad de Santa Fe tuvo que lamentar la muerte de dos hombres, José Bustos (50) y Luis Aguirre (53). Fallecieron luego de intentar cruzar la laguna luego de que un medio masivo de la ciudad publicara un video de supuestos aventureros que lograron cumplir la hazaña. Especialistas del INA apuntaron a UNO que el famoso video tiene que haber sido editado ya que en el lugar que filmaron hay un canal de más de dos metros de profundidad que en la edición final no se vio. Ese día guardavidas y personas que se encontraban en la playa salvaron a una mujer que también intentó cruzar con Bustos y Aguirre. En la playa hay muy poca señalética que advierta sobre estos peligros y no habrá guardavidas hasta diciembre.

Ante la tendencia a una baja más pronunciada para los próximos días, Borus advirtió: «Básicamente, el fondo de la laguna «no está acostumbrado» a una situación tan baja. Son fondos móviles. No es firme, no es rocoso. Animarse a cruzar es un riesgo que no debe ser asumido de ninguna manera. No están relevados los canales que se han formado por dragados en estos últimos 50 años, pueden ser muy profundos y definitivamente es muy peligroso intentar cruzar».

fuente: unosantafe

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